El villancico es una flor que brota en las familias que se enamoran del hecho más importante ocurrido en la historia de la humanidad: un niño Dios que nace de una mujer. Al finalizar se oía con entusiasmo: el año próximo participo, porque la actuación de las familias conllevan muchas horas de ensayo, muchos momentos de resaltar el valor pedagógico, histórico y piadoso que se encierra en el villancico. Y otro decía: es que la música domina las fieras. Y hoy es bueno descubrir esos cauces que conducen a la alegría de la música, a la siembra de valores y virtudes en las familias. En una familia dinámica y alegre,  regalo de Dios, ¡qué bien se está!

La Asociación Caudiel ha sabido relacionar con los colores sonoros del arte del villancico: a las familias participantes, a un jurado muy cualificado en humanidad y ciencia, al sextet vocal de Benicarló, a  los colaboradores Babaria, Antinea, Farmacia Bengochea, Farmacia Mestre-Roca, a los técnicos de la  imagen: David y Paco, al Ayuntamiento  y … a tantos y tantos anónimos.

Moncho ha dirigido la sesión con maestría artística  y zalamería del corazón. Con motivo del Vº Concurso se preparó una exposición fotográfica de los distintos grupos y familias que nos han acompañado durante estos años anteriores, para que puedan cogerlas quien lo desee. En la familia todos tienen derecho a dar y a recibir, pero con cariño.

Y como resumen decía el presentador: muchos padres, familias siguen apostando por mantener vivas y transmitirlas, con garbo y duente,  las costumbres cristianas y culturales a las futuras generaciones.  ¿Esfuerzo? ¿Quién ha negado que todo lo que vale cuesta …  y regala felicidad a la vida interior de cada una de las personas?

Agradecemos la asistencia de tantas familias que han sido cautivadas por la fuerza de  vida que pulula en los villancicos. ¡Qué hermosa la niñez en el espíritu!

Manel Ferrer