Llega Mayo y las Parroquias bullen de amores a la Madre. En la parroquia se celebra  junto al Rosario, durante todo el año,  el mes de María, con sus canciones populares y sencillas que remojan de cariño filial. Son oraciones vocales que nos conducen a la consideración de la vida de Jesús y a conocer mejor a María por medio de las meditaciones escritas por los Papas. Vamos, que a través de la ternura de María se llega más rápido a una conversión de nuestras vidas. María, la Madre de Jesús, no deja indiferente a nadie. Es su amor total el que nos conduce al amor de Jesús (también total). Es la fe de María la que nos invita a dar un sí a la vida entregada; es la fortaleza de María al pie de la Cruz que nos invita a valorar el sufrimiento, ese sufrimiento que desemboca en el amor, pues no hay amor que no se fortalezca en el sufrimiento. Es su corazón de enamorada de Jesús la que nos muestra el camino para llegar a disfrutar de las delicias del Amor Hermoso. María es especial, es unas puertas abiertas para descansar, reparar y vivir la paz de Jesús que tanto bien regala a todos sus hijos. Por eso se sale cada domingo de Mayo al Rosario de la Aurora cantado y acompañado por los músicos por el casco viejo de la ciudad. Mes de Mayo y mes de Octubre. El goteo de las Avemarías llega a formar gigantescas estalactitas y estalagmitas que unen cielo y tierra.  ¡Qué gozada disfrutar de esta devoción mariana!

Manuel Ferrer