El sábado, día 7 de Octubre, la Adoración Nocturna de la diócesis tuvo un encuentro de espiritualidad Adoradora en la parroquia de la Asunción de Vinaroz, fue una jornada intensa, bonita, llena de alegría, de fraternidad y de paz; nos encontramos grupos de diversas 1parroquias donde la Adoración goza de actividad, como Móra d’Ebre, Batea, Ametlla de Mar, Benicarló, Ulldecona y Vinaroz, también estaba el director espiritual de la diócesis de Valencia con un grupo. La inscripción fue en el Convento de las Clarisas de la Divina Providencia, desde allí salimos en procesión con las banderas hacia la iglesia parroquial, allí tuvimos el recibimiento por parte de Mn. Emilio Vinaixa, que nos dio la bienvenida y nos hizo una reseña de la historia de la parroquia; luego el director espiritual dirigió una palabras a todos los asistentes para animar en este cometido de la adoración y la vida cristiana, con unas palabras sacadas del papa Juan Pablo II; a continuación hubo el rezo de Laudes y también confesiones.

Después dio una conferencia sobre la adoración eucarística D. 2Manuel Ferrer, doctor en letras y fue director del IES Leopoldo Querol, de Vinaroz. Hubo mucha atención de los asistentes, por los ejemplos que ponía para motivar a la fe y a la adoración a Cristo.

Después el obispo Enrique Benavent presidió la celebración de la Eucaristía, como una fiesta solemne con canto y órgano; a continuación la exposición y adoración del Santísimo, con cantos y oraciones. Fue un momento de plegaria por muchas intenciones. También había unos niños tarsicios, que ayudaron de monaguillos en la santa Misa.

Al terminar fuimos a comer y después por la tarde continuamos 3unos actos de devoción, como el santo rosario, puesto que hoy, día 7 de Octubre de la Virgen del Rosario. Esta jornada sirvió para tomar ánimos, como de animación para continuar y formar nuevos grupos y promover la oración, la espiritualidad, el conocimiento de Jesucristo, para que las comunidades cristianas se rejuvenezcan en la fe. También con el deseo que se incorpore gente más jóven en estos campos de apostolado. Hemos de dar gracias a todos los que han hecho posible este encuentro, a quien lo ha preparado, Dn José Francisco Ferrer, los colaboradores, la parroquia acogedora y tanta gente que espera un despertar en la espiritualidad. Por eso deseamos la perseverancia de los grupos y que cobren nueva fuerza.

Mn. Anonio Bordàs