DOMINGO V Tiempo Ordinario “B”

¡VÁMONOS A OTRA PARTE!  ES LA MISIÓN

El libro de Job recibe el nombre de su protagonista: hombre “justo, honrado y temeroso de Dios que vivía apartado del mal” (1,1).
La presentación del personaje apunta al contenido del libro: ¿tiene sentido el sufrimiento del justo?
En la base de la discusión hay la teoría de que “los buenos son premiados y los malos, castigados”.
Tesis que Job descalifica rotundamente.
“Mi defensa contra los que me acusan” (v.3). La apología de autodefensa de Pablo en el fondo es apología del Evangelio. “Nadie me quitará esta gloria. El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio!”.
El Apóstol, más que obligado por una fuerza psicológica interior, se siente transformado por el Señor: “Vivo, pero no soy yo del que vive: es Cristo quien vive en mí” (Ga 2,20).
También a nosotros el Bautismo nos incorporó a Cristo como en un injerto: somos miembros suyos. Por eso los participantes en la Eucaristía hemos de decir: “¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!” Pablo es modelo para la Nueva Evangelización: “Me he hecho todo para todos para ganar, sea como sea, a algunos”.
Narrando una jornada en la vida de Jesús, el evangelio de hoy presenta siete lecciones básicas:
*“Al salir de la sinagoga”: Jesús da ejemplo de vivencia comunitaria de la unión con el Padre.
*“Fue a la casa de Simón y Andrés: cuida mucho el equipo de colaboradores más cercanos.
*“La suegra de Simón se puso a servirles”: servir a los hermanos es alabar al Señor
*“Curó a muchos enfermos”: Jesús cuida la persona entera y no sólo la dimensión espiritual.
*“No dejaba hablar a los demonios, que lo conocían”: Quienes saben la doctrina cristiana pero no la viven, ¡mejor que callen!
*“De madrugada se puso a orar”: la plegaria es el motor de la acción apostólica y caritativa.
* “Vámonos a otra parte”: la dimensión misionera resulta esencial para no vivir encerrados.

José-Luís Arín Roig