En la bula El rostro de la misericordia, en la que el papa Francisco convocaba el Jubileo de la Misericordia, aparece por primera vez su deseo de que entre el viernes y el sábado anteriores al cuarto domingo de Cuaresma, se fomente en las diócesis una jornada de “24 horas para el Señor” (nº 18). Se trata de que esos días haya templos abiertos durante 24 horas ininterrumpidamente, con exposición del Santísimo, momentos de oración y presencia de sacerdotes que estén disponibles para celebrar el sacramento de la Reconciliación y atender a quienes buscan un consejo que les ayude en la vida cristiana. Esta iniciativa, constataba el Papa, ha favorecido que muchas personas, entre las que se encuentran muchos jóvenes, se hayan acercado al sacramento del perdón en un contexto de intensa oración y hayan redescubierto el sentido de su vida.

En el mensaje para la cuaresma de este año el Santo Padre vuelve a dar importancia a esta iniciativa. Desde la certeza de que el amor nunca se apaga en el corazón de Dios y de que Él siempre nos da una nueva oportunidad para avivar en nosotros el amor a Él, el Papa afirma: “Una ocasión propicia será la iniciativa 24 horas para el Señor, que este año nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliación en un contexto de adoración eucarística. En el 2018 tendrá lugar el viernes 9 y el sábado 10 de marzo… En cada diócesis, al menos una Iglesia permanecerá abierta durante 24 horas seguidas, para permitir la oración de adoración y la confesión sacramental”.

En nuestra diócesis se llevará a cabo esta propuesta del papa Francisco en cuatro parroquias: Nuestra Señora del Rosario de Tortosa, San Miguel de Deltebre, la Asunción de Nuestra Señora de Vinaròs y San Bartolomé de Benicarló. En otras zonas menos pobladas de la diócesis pueden organizarse también a nivel arciprestal encuentros similares en los que se conjugue la adoración eucarística y la celebración del sacramento de la Reconciliación, aunque no sea durante 24 horas ininterrumpidas. Sería conveniente que los sacerdotes de los arciprestazgos donde se encuentran estas parroquias se implicaran e invitaran a los fieles a participar durante algunos momentos, de forma que quede visible el carácter diocesano de esta jornada.

El Papa nos propone una frase del Salmo 130 como lema: “De ti procede el perdón”. Esta afirmación nos recuerda tres cosas fundamentales en la vida del creyente que deberíamos recordar durante la cuaresma: en primer lugar, que todos estamos necesitados de la gracia del perdón de Dios, porque ninguno de nosotros somos cristianos perfectos; en segundo lugar, que tener la humildad de reconocer nuestra fragilidad y de pedir perdón, tanto en las relaciones interpersonales como en la relación con Dios, es un gesto que a los ojos del Padre dignifica a quien lo hace; y finalmente que el Dios en quien creemos y confiamos, es “lento a la cólera y rico en misericordia”, que nunca se cansa de perdonar porque conoce mejor que nosotros nuestras fragilidades. Si Él no se cansa de ofrecer su gracia, no tengamos miedo en abrirnos a su amor.

Con mi bendición y afecto.

+ Enrique Benavent Vidal
Obispo de Tortosa