El Seminari és el lloc de formació i discerniment que la diòcesi té per preparar els seus futurs sacerdots.
El Seminario es el lugar de formación y discernimiento que la diócesis tiene
para preparar sus futuros sacerdotes

 

Presentación


 

El Seminario es, por encima de todo, una comunidad educativa en camino, promovida por el Obispo, para ofrecer a quienes se sienten llamados al sacerdocio, la posibilidad de revivir la experiencia que el Señor dedicó a sus apóstoles. Antes que un lugar o un espacio material tiene que ser un ambiente y un itinerario de vida que favorezca y asegure un proceso formativo para acontecer, por el sacramento de la orden, imagen viva de Jesucristo, Cabeza y Pastor de la Iglesia. Es una comunidad humana en la cual formadores y seminaristas comparten un proyecto de vida en común participando según sus funciones y responsabilidades, en el mismo proceso formativo. Como comunidad de creyentes, se esfuerzan para vivir con radicalidad el espíritu del Evangelio, al tiempo que se afanan en crecer con comunión con el obispo y su presbiterio, como comunidad eclesial diocesana.

Finalidad


Toda la vida del Seminario está dedicada a la formación en todos sus ámbitos: humano, espiritual, intelectual y pastoral de los futuros sacerdotes en régimen de vida comunitaria. Esta es la finalidad específica que justifica la existencia del Seminario como comunidad eclesial educativa. Una formación que comporta acompañar todo el proceso vocacional mediante el discernimiento de la vocación, la ayuda para corresponder y la preparación para recibir el sacramento de la Orden.

 

Formación humana


 

para favorecer la adquisición y el cultivo de las calidades humanas indispensables por el crecimiento personal así como para el ejercicio del ministerio sacerdotal, puesto que “el presbítero llamado a ser “imagen viva” de Jesucristo, Cabeza y Pastor de la Iglesia, tiene que procurar reflejar en si mismo, tanto como pueda, aquella perfección humana que brilla en el Hijo de Dios hecho hombre… de forma que sirva de puente y no de obstáculo con los otros en el encuentrot con Jesucristo Redentor del hombre” (*PDV 43).

 

Formación espiritual


 

“Es obra del Espíritu y compromete la persona en su totalidad; introduce en la comunión profunda con Jesucristo, buen Pastor; conduce a una sumisión de toda vida al Espíritu, en una actitud filial respecto al Padre y en una adhesión confiada en la Iglesia” (*PDV 45).

 

Formación intelectual


 

“tiene que integrarse en un camino espiritual marcado por la experiencia personal de Dios, de tal manera que se pueda llegar a aquella inteligencia del corazón que sabe “ver” primero y es capaz después de comunicar el misterio de Dios a los hermanos” (*PDV 51).

 

Formación pastoral


 

“La razón del Seminario radica en el cometido de formar pastores… Además de introducir en las actividades propias del presbítero como pastor, precisará la manera como estas actividades tienen que realizarse, en función de la situación actual del mundo y de la Iglesia” (*FMP 117).