Gna. Carmen Vives - missioeraOs diré que mi vida es itinerante ya que tengo un cargo que a menudo me hace viajar a los distintos países donde tenemos comunidades y por ese motivo no me puedo comprometer en otras actividades de misión directa para no tener que dejar las cosas a medias.

En estos momentos me hallo en Lome (Togo) para dar un cursillo de economía y ayudar también a la hermana responsable de este tema.

La verdad es que venir a África es siempre una riqueza, un abrir el corazón a la generosidad y ponerse preguntas de más o menos profundidad, pero sobre todo descubrirse privilegiada y con urgencia de compartir esos dones que Dios pone en nuestras manos, no con la finalidad de quedárnoslo o enterrarlos. La tarea es siempre un campo por sembrar y cultivar…. Quizá otro recogerá los frutos….o quizá nadie la vera, se quedara en la potencia de las nuevas generaciones que hallaran caminos trazados sin conocer siquiera los pies que los allanaron.

Esta idea me pasa muy fuerte en el corazón al ver lo que otras hermanas que han pasado han dejado ya en la misión que hoy camina con fuerzas propias…..

Cada uno deberíamos vivir con gran gozo nuestra realidad, como personas, como familias, como ciudadanos, como miembros de una Iglesia en marcha, como parte de la Comunidad doliente de la que formamos parte.

Todo puede ser motivo de gozo y de plenitud si vivimos cada acontecimiento, aún el más pequeño, con conciencia de que nada ocurre por casualidad y de que todo coopera al bien común, al crecimiento, a la madurez. Ningún momento de nuestra vida esta desligado del proceso de seguimiento al Señor. Puedo asegurar que aún los momentos más duros de la vida, vistos en el horizonte del plan de Dios sobre nosotros, se convierten en luminosos y en fuente de fortaleza y gozo.

Quiero animaros a los que os ocupáis de la delegación de Misiones, a pesar de que vuestro trabajo pueda pareceros sencillo, todas las gotas forman el mar y des de cada una de nuestras pequeñas, a veces insignificantes, acciones, colaboramos a que lentamente se vaya construyendo el Reino.

Agradezco el interés de la Diócesis por los misioneros y ojala de nuestra familia salgan nuevos jóvenes dispuestos a seguir al Señor en la parcela que Él destine.

Mª Carmen Vives.